02/08/2026
🫶🏻
📋 AGOSTO ES MI TEMPORADA DE DEPURACIÓN.
Cada año, cuando termina el ciclo escolar, hago algo que ya se convirtió en una tradición para mí. Reviso los escritorios de mis hijas, sus mochilas, sus útiles, su ropa, sus zapatos y todas esas pequeñas cosas que las acompañaron durante el año. No lo hago porque "toque" organizar, sino porque la vida me va indicando que llegó el momento de cerrar un ciclo y preparar el siguiente.
Conforme ellas van creciendo, la casa también cambia. No es que cada vez compremos más por consumir, simplemente sus necesidades evolucionan. Cambian de talla, cambian de gustos y dejan de usar cosas que hace apenas unos meses eran parte de su rutina. Esas mochilas de carrito que tanto les emocionaban hoy ya no las quieren porque sienten que ya son grandes. Lo mismo pasa con cajas organizadoras, materiales y objetos que en su momento fueron útiles, pero que hoy solo ocupan espacio.
Con el tiempo entendí que depurar no es tirar por tirar. Es permitir que la casa evolucione junto con la familia. Cuando un objeto ya cumplió su propósito, dejarlo ir abre espacio para lo que viene. Y eso también es una forma de agradecer lo que nos sirvió, sin aferrarnos a conservarlo para siempre. Mi casa no es la misma de hace un año, porque mis hijas tampoco son las mismas. Y creo que eso también merece ser celebrado.
Quizá por eso agosto se convirtió, sin que yo lo planeara, en mi temporada favorita para depurar. Porque cada bolsa que sale de mi casa me recuerda que estamos creciendo, cambiando y escribiendo una nueva etapa. Y creo que una casa en orden también sabe reconocer cuándo algo ya cumplió su ciclo.
¿A ti también hay un mes del año que, sin darte cuenta, siempre termina siendo tu temporada de depuración?
🩷 Eddi Manzano