05/02/2026
En un mundo frío, la COMUNIDAD ES LA FOGATA.
Recientemente hemos atravesado por varias pérdidas en nuestro amado Plan de Iguala, personas muy amadas. Son momentos de dolor, confusión, desesperanza, enojo, frustración y un sinfín de emociones, pues la partida nunca es fácil. Sin embargo, con la muerte la vida tiene aún más sentido, en fe, creemos que somos seres espirituales, con una experiencia terrenal, una breve escala hacemos en la tierra, para nuestra verdadera morada, una junto a Dios.
Increíblemente en estos momentos de tanta frialdad es cuando más calor humano experimentamos y la llama la avivamos cada uno de nosotros, cada persona que acude sin pensar con pan o café, vasos o azúcar, sillas o techumbres, hay una organización milimétrica, todos nos encargamos de una cosa distinta, algunas personas piensan en términos de fe y piensan los oficios que deben realizarse, otros en lo más básico como dar agua, unos más en el trabajo físico y se organizan para excavar y echar pala, todos con una absoluta buena voluntad, acompañando el dolor desde la acción, es la forma que tenemos en Plan de Iguala de decir "hasta pronto", de abrazar a nuestros deudos, a quienes el dolor no les permite atender lo más básico. Para eso estamos en la comunidad.
Una iglesia llena, un panteón invadido, las calles en silencio, el cielo en calma, el ladrido a lo lejos, la quietud interrumpida con el sonido de un tambor, las miradas que lo dicen todo, la presencia de una comunidad que se hermana, que lamenta la partida de uno de sus hijos, cuando el dolor llega, vivir en COMUNIDAD es un don maravilloso.
¡Que tu barca llegue a buen puerto! Que el Dios de la vida te reciba y que nosotros a quienes nos duele humanamente tu partida honremos en vida tu legado, que poco a poco les hagamos justicia, que recordarles sea motivo de alegría.
¡Hasta pronto!