18/02/2026
Hoy marchamos por dignidad, no por reconocimiento.
Ser médico veterinario es cuidar vidas que no pueden pedir ayuda.
Es proteger la salud pública, prevenir zoonosis y garantizar alimentos seguros.
Y aun así, seguimos trabajando en condiciones que ponen en riesgo nuestra integridad.
Hoy, 18 de febrero, alzamos la voz.
Por Héctor Hernández.
Por cada colega agredido, amenazado o asesinado por ejercer su profesión.
Por el respeto que merece quien dedica su vida a proteger otras.
No marchamos por privilegios.
Marchamos para que ejercer la medicina veterinaria no sea una sentencia de riesgo.
La sociedad confía en nosotros cuando su animal sufre.
Hoy necesitamos que la sociedad esté con nosotros.