01/05/2026
Hay conversaciones que incomodan porque desmontan una idea muy romantizada de la maternidad. Esa que dice que con amor basta, que el instinto lo puede todo, que si eres madre “deberías” poder con cualquier cosa. Pero la realidad es bastante menos estética y bastante más humana: criar sin descanso, sin apoyo, sin recursos y sin salud mental no se vive igual.
La maternidad no ocurre en el vacío. Ocurre dentro de una economía, de una casa, de una red, de un cuerpo cansado y de una mente que también necesita sostén. No es lo mismo criar acompañada que criar sola. No es lo mismo tener tiempo para recuperarte que vivir sobreviviendo. No es lo mismo tener ayuda que sentir que todo depende de ti todo el tiempo.
Y decir esto no significa querer menos a los hijos. Significa dejar de exigirle a las madres que conviertan el agotamiento extremo en virtud. Porque muchas veces no es falta de amor, es falta de condiciones. Falta de tribu, de descanso, de dinero, de corresponsabilidad, de espacios donde poder ser persona además de madre.
Quizá la conversación incómoda sea esta: para que una madre disfrute, no basta con decirle que la maternidad es preciosa. También hay que preguntarse quién la sostiene, quién la cuida, quién le permite descansar y qué vida real tiene detrás de esa sonrisa que tantas veces se espera de ella.
✨Si esto resuena contigo, en terapia podemos acompañarte a sostener lo que estás viviendo, cuidar tu salud mental y encontrar un espacio donde también puedas sentirte acompañada, no solo exigida. Escríbenos por DM o entra en www.aterapiaconmiriam.com