12/06/2026
Salvini
Bajo el cielo seco resuena un cascabel,
entre izotes y magueyes del Valle de Perote,
hay unos ojos claros que no dejan de mirar,
en un rostro que lleva el tono de la sangre.
Sobre el suelo árido se arrastra en silencio,
donde el frío aprieta antes de aclarar,
las milpas le roban terreno a su hogar,
pero su cascabel se niega a callar.
Cascabel rosada, cascabel de Huamantla,
memoria viva del altiplano mexicano,
que tiemble la milpa, que calle la muerte,
que tu viejo sonido nunca deje de sonar.
Hay manos que buscan vender su misterio,
sacarla del monte, llevarla al cristal,
como si su vida misma se pudiera comprar,
pero no hay encierro que comprenda
el regalo que es verla libre al reptar.
Cascabel rosada, cascabel de Huamantla,
memoria viva del altiplano mexicano,
que tiemble la milpa, que calle la muerte,
que tu viejo sonido nunca deje de sonar.
De pequeña el tono cenizo, se guarda en su piel,
pero con los años su fuego se empieza a encender,
como si el rojo de su sangre empezara a brotar,
hasta convertirla en una serpiente, imposible de ignorar.
Cascabel rosada, cascabel de Huamantla,
memoria viva del altiplano mexicano,
que tiemble la milpa, que calle la muerte,
que tu viejo sonido nunca deje de sonar.
Que salvini no se quede solo en tu nombre,
y que aun de tu extinción te podamos salvar,
que nunca te vuelvan mercancía de otros
y que tu cascabel libre no deje de sonar
Una colaboración de Procyonidae Creative con Historia Natvrae