30/05/2020
Anécdota chistosa
Cierta vez la hija de ocho años de una amiga le dijo a ella y a su esposo que quería tener un perrito como mascota. Fueron a ver unos cachorros y la niña quedó fascinada con uno de ellos. Sin embargo, como ellos tienen un negocio y casi no están en casa, al día siguiente trataron de convencerla de que esperara al menos otro año para que pudiera hacerse responsable de un perrito, pues tendría que ayudar a darle de comer, bañarlo y , sobre todo, limpiar donde ensuciara.
La niña lo pensó un poco y, con gesto resignado, dijo que podía esperar. Pero casi inmediatamente se le iluminó el rosto y añadió:
— Al fin que, dentro de un año, ¡el perrito ya va a estar bien educado!