14/05/2026
Los patrones nunca han desaparecido, pero hoy se usan distinto.
Durante mucho tiempo funcionaban como un acento dentro del look, algo que sumaba sin robar protagonismo. Ahora el enfoque cambia.
El print deja de ser complemento y se vuelve punto de partida. A partir de ahí se construye el resto: el styling, las combinaciones y la intención del outfit.
No se busca equilibrio perfecto, sino presencia. Más contraste, más decisión, menos miedo a que destaque.
El patrón ya no está para acompañar, está para marcar dirección.
¿Lo usarías como acento o dejarías que construya todo el look?