11/06/2026
y
Estuve a punto de no hacer este video Brother Moda y Creatividad Mx
Y creo que tenía que empezar por ahí… porque esa también soy yo.
Muchas veces dejo las cosas para el final. Me convenzo de que es porque no tengo tiempo… pero si soy completamente honesta, a veces es miedo disfrazado de procrastinación.
Miedo a no estar a la altura.
Miedo a mostrarme tal como soy.
Miedo a que mi historia no parezca lo suficientemente importante.
Pero aquí estoy.
Al último momento… sí.
Pero también con el corazón completamente entregado, como en cada proyecto que hago.
Y quizá esa fue la primera pieza de este jersey: atreverme.
Porque este jersey no habla solo de fútbol.
Habla de quién soy.
Está construido con patchwork, una técnica que une piezas distintas para crear algo nuevo. Y un día entendí que eso mismo hacemos con nuestra vida.
Nos rompemos.
Nos reconstruimos.
Y cada experiencia, cada error, cada persona y cada sueño se convierten en una pieza más de nosotros.
Como diseñadora paso mis días uniendo telas, reparando prendas y creando nuevas historias.
Hasta que entendí que llevaba años haciendo exactamente lo mismo conmigo.
Cada caída dejó una marca.
Cada decisión fue una puntada.
Y cada vez que pensé en rendirme… terminé cosiendo una versión más fuerte de mí.
Por eso el número 31.
Es el día en que nací, pero también representa que nunca dejamos de volver a empezar.
Y si observas este jersey, verás que está lleno de brillo.
No porque mi vida haya sido perfecta.
Sino porque entendí que reconstruirte no significa vivir apagado.
Al contrario.
Después de cada caída puedes decidir volver a levantarte… y hacerlo brillando más que antes.
Como el kintsugi, el arte japonés que rellena las fracturas con oro, porque las cicatrices no disminuyen el valor de una pieza… cuentan su historia.
Yo decidí llenar este jersey de brillo para recordarme que las heridas no me hacen menos.
Me hacen única.
Porque al final entendí que mi mejor diseño nunca ha sido una prenda.
Mi mejor diseño… soy yo.