20/06/2026
Nunca pensé tener que llegar a este punto, pero después de varios meses de espera y múltiples promesas incumplidas, me veo en la necesidad de compartir esta experiencia.
Una persona conocida me solicitó un anillo de compromiso. Por la confianza y amistad que existía, le entregué la pieza con el compromiso de que el pago pendiente sería liquidado en pocos días.
Han pasado varios meses desde entonces. Se han dado varias fechas de pago, varios compromisos y varias oportunidades, pero al día de hoy la cuenta sigue sin liquidarse por completo.
Lo más decepcionante no es el dinero. Lo más decepcionante es la falta de palabra. Detrás de cada trabajo hay inversión, tiempo, esfuerzo, responsabilidad y la confianza que depositamos en las personas.
Quiero compartir una reflexión: si estás dispuesto a dar el paso de comprometerte con alguien, también debes estar dispuesto a cumplir los compromisos que adquieres para hacerlo. El amor se construye con responsabilidad, respeto y honestidad.
Por mi parte, hoy dejo de insistir en este cobro. Considero esta situación una lección aprendida sobre los riesgos de confiar y trabajar sin las garantías necesarias.
Y para todos mis clientes, les informo que a partir de hoy ya no se entregarán trabajos fiados ni se otorgarán créditos sin excepción. Esta decisión es resultado de varias experiencias que han afectado mi negocio.
Agradezco a cada uno de mis clientes que sí cumplen con sus compromisos y valoran el trabajo que realizamos día con día.