Formar una pareja implica realizar un contrato con miles y miles de clausulas que indican como debe comportarse cada miembro de ella, quien paga la renta, quien hace el súper, quien lava los trastes, quien saca la basura, que parte del closet pertenece a cada quien, como y hasta donde pueden relacionarse con otras personas, donde pasar navidad y año nuevo, etc, etc, etc....
El grave problema es q
ue este contrato en casi la totalidad de las parejas no esta escrito en ninguna parte, solo existe en la imaginación de cada miembro donde cada uno añade las clausulas que considera justas y da por hecho que su pareja las conoce a la perfección porque "son obvias". Por estar escrito en las nubes de la fantasía resulta difícil seguirlo desde el primer día de consolidada la pareja, pero conforme avanza el tiempo y cada integrante va cambiando su estilo de vida, sus objetivos personales, sus gustos, pasatiempos, amistades y hasta su propio cuerpo este contrato va haciéndose cada vez mas y mas confuso llegando al punto de ser totalmente disfuncional. En este punto pareciera que el amor se acabó, incluso pareciera que ese amor que había al principio se convirtió en odio, que ambos viven solo para hacerse la vida imposible, cada integrante de la pareja piensa que el otro lo ha traicionado por no seguir las normas que desde un inicio habían "acordado". El método de Reingeniería de Pareja tiene como punto de partida aceptar que la pareja esta en un punto de crisis en el que ya no puede funcionar como antes y que es preciso encontrar una nueva forma de hacerlo. Para ello asumimos un enfoque positivo, es decir que centramos nuestra atención en reforzar los aspectos positivos de la pareja y crear otros mas en lugar de dedicar demasiado tiempo a señalar lo que de antemano se sabe que no funcionaba. Un proceso de Reingeniería con enfoque positivo implica dejar en claro y aceptar las debilidades y amenazas que se enfrentan, pero salir adelante convirtiéndolas en oportunidades y apoyándose en las fortalezas. Durante las seis sesiones que dura el proceso la pareja identificará las conductas, actitudes y situaciones que no funcionan en la pareja y las situaciones del exterior que la amenazan para entenderlas como áreas de oportunidad, y una vez que se tienen estas claras, crear nuevos patrones de conducta, nuevos acuerdos y paradigmas que sean claros para ambos. Lo ideal es que para este proceso haya un compromiso de ambos miembros de la pareja y que los dos acudan a las sesiones, sin embargo en muchas ocasiones la relación se encuentra demasiado deteriorada y solo uno es quien desea iniciar el proceso, en este caso puede acudir solo el interesado y en sesiones individuales descubrir que es lo que funciona y no funciona de su relación para encontrar la forma de convertirla en una relación sana. En el caso de que la pareja se encuentre separada y no haya deseo de retomarla, el proceso también puede ser de gran ayuda ya que cuando hay hijos o proyectos en común el hecho de separarse o divorciarse no implica terminar la relación entre ambos, de hecho es cuando mas se requiere tener acuerdos y crear comunicación asertiva. Para los niños es importante tener su figura paterna y materna con una relación de congruencia entre ellos, el hecho de vivir o no bajo el mismo techo puede ser algo poco significativo si perciben entre sus padres una relación de respeto y comunicación y sobre todo mucho amor hacia ellos.