03/07/2026
Cuando comencé a vender mis tejidos, sentía que tenía que aceptar todos los pedidos que llegaran
Quería llenar mi agenda, seguir creciendo y, por supuesto, seguir teniendo ingresos
Muchas veces me desvelaba para terminar un pedido en la fecha prometida, reorganizaba mis días y dejaba de lado mi descanso porque pensaba que así era como debía trabajar si quería que mi negocio avanzara
Pero con el tiempo entendí algo muy importante…
La urgencia casi siempre era mía
Yo corría para terminar un pedido, y después resultaba que el cliente tardaba días en venir por él o en liquidarlo, mientras yo había sacrificado horas de sueño, la otra persona ni siquiera tenía prisa
Ahí comprendí que mi tiempo, mi salud y mi tranquilidad también tienen valor
Hoy sigo amando profundamente lo que hago❤️🧶
Sigo entregando cada pedido con el mismo cariño y compromiso, pero ahora también aprendí a respetar mis tiempos, a cuidar mi bienestar y a ser más selectiva con los pedidos que acepto y con la forma en que trabajo
Porque un buen cliente no solo compra tu trabajo; también respeta tu tiempo, entiende el esfuerzo que hay detrás de cada puntada y valora el compromiso que pones en cada creación
Hoy mi paz también forma parte de mi negocio
Y entendí que crecer no significa trabajar hasta agotarte. A veces, crecer significa aprender a poner límites, valorar tu propio trabajo y rodearte de personas que también lo valoran
Porque mi sueño no es solo vender mis creaciones tejidas
Mi sueño es poder seguir tejiendo toda la vida… y para lograrlo también tengo que cuidar de la persona que está detrás de cada puntada 💖