02/09/2020
(La delgada línea entre un print de leopardo “tacky” y uno “classy”)
Al igual que muchas personas me declaro súper fan del print de leopardo, hay mil formas, colores y texturas para combinar, pero es realmente complicado encontrar uno que no se vea corrientón; influye desde la calidad de la tela hasta la prenda y con que lo mezclemos.
Vivimos en tiempos donde el print de leopardo es fácilmente asociado con lo buchón (el minivestido de licra corto corto que combina perfectamente con la uña adiamantada y las extensiones negras).
Pero mi obsesión con el leopardo viene de una colección en específico; era el 2010, Riccardo Tisci llevaba ya cinco años en Givenchy y aunque al principio no convencían del todo sus colecciones a esas alturas ya estaba consagrado como uno de los diseñadores IT de ese entonces, Tisci vino a hacer lo que Guesquière a Balenciaga; si bien la casa que fundó Hubert de Givenchy no iba tan mal (tuvo a John Galliano y Alexander McQueen previamente pero sin mucho éxito) Tisci volvió popular la marca, la hizo súper comercial e incluso de culto para los amantes del streetwear, sus colecciones de Alta Costura eran buenas, pero realmente lo que vendía eran los tenis y las mochilas.
Para la colección de primavera/verano del 2011 Tisci se fue al extremo de lo goth; mucho negro, cuero, cierres gruesos, arneses, labios obscuros con cejas decoloradas y el toque final, un Soundtrack a cargo de Salem (una Banda de Witch House que pretendían ser súper underground pero eran tan pop que Lindsay Lohan iba a sus conciertos).
Y sí, mucho leopardo: en negro, blanco, beige, natural, en chalecos, faldas, vestidos, casi toda la colección llevaba algo de leopardo, todo perfectamente mezclado con capas de chifón que le daba ese look de espectro y todo esto para una colección de primavera.
Entenderán el impacto que tuvo este desfile para un veinteañero ex-emo y con obsesión por decolorarse las cejas y lo goth; a partir de ahí trate de conseguir cuanto estampado de leopardo veía, pero siempre con el mismo sentir al respecto ¿no se ve muy corriente? 🤔.
Incluso hoy, siempre que escucho el mismo comentario burlón en estos días donde el termómetro marca 30°
-¿no te da calor andar todo de negro?-
Sé que siempre puedo ponerme algo con print de leopardo, buscar “King Night” de Salem en mi música y caminar bajo el sol como si fuera Mariacarla Boscono cerrando el desfile.
Por Valens Andrade ✨