22/05/2026
Aquí damos inicio con "El Camino del Cafeinómano", un recorrido que ayudará en mostrar la otra cara del café de especialidad y las cafeterías en general.
Muchas veces sucede que el café funciona más como escenografía emocional que como comunidad real, donde los gustos personales terminan clasificando, diferenciando, produciendo identidad y la creación de jerarquías simbólicas, todo esto a pesar de que veas un letrero que diga "todos sin bienvenidos".
Eso del "tercer espacio" es algo donde las cafeterías, incluyéndonos, hemos intentado ocupar ese rol, donde antes el espacio obligaba la interacción, pero ahora se vuelve complejo ya que todos llevamos con nosotros una burbuja digital portátil. Así que puedes ver una cafetería llena, pero socialmente vacía.
El.problema es cuando el discurso romantiza el café como solución social, porque el café no corrige alienación, precarización, hipercinectividad, soledad contemporánea y ni el capitalismo digital; a veces solo lo maquilla.
Por ello, aquí la especialidad juega un papel muy importante, ya que si bien, trajo cosas positivas como el mejor pago (en algunos casos), la trazabilidad, el reconocimiento del productor, la diversidad genética, la mejora en la técnica, la transparencia, menos café defectuoso o nuevas oportunidades rurales; También trajo gentrificación comercial, aumento de precios, eliminación cultural, turismo extractivo, exotizacion del productor, estandarización sensorial, monocultivos especializados, dependencia del mercado premium, entre otros más. Así que muchas fincas terminan adaptándose a lo que el mercado "de taza" premia.
El café corre el riesgo de lo que le pasó al vino, siendo una bebida cotidiana a símbolo cultural de clase, o lo que le sucede al mezclar, donde pasó de una bebida Regional a objeto premium globalizado. Así, el café pareciera que parcialmente está caminando hacia allá, hacia un lenguaje técnico, ritualización, fetichización, turismo experiencial o consumo aspiracional.
Consideramos importantísimo hacer mención de estos temas porque somos parte del problema, y creemos que podemos ser parte de la solución, o al menos de la resistencia. Sigue el camino con Rockoso Coffee Shop