25/04/2026
Tener protección UV en tus lentes de sol no es un detalle estético: es una cuestión directa de salud ocular.
La radiación ultravioleta (UV) del sol —especialmente los rayos UVA y UVB— puede dañar varias partes del ojo, incluso en días nublados. Aquí te explico por qué importa:
1. Protege la retina y la visión a largo plazo
La exposición prolongada a rayos UV puede contribuir a enfermedades como la degeneración macular, que afecta la visión central.
2. Reduce el riesgo de cataratas
Los rayos UV aceleran la aparición de cataratas, que nublan la visión y pueden requerir cirugía.
3. Evita quemaduras en el ojo
Así como la piel se quema, los ojos también. Una exposición intensa puede causar queratitis (a veces llamada “ceguera de la nieve”), que es dolorosa y temporalmente incapacitante.
4. Previene daño en párpados y piel alrededor
La piel de los párpados es muy delicada y vulnerable a cáncer de piel causado por radiación UV.
5. No todos los lentes oscuros protegen
Este es un punto clave: unos lentes solo oscuros (sin filtro UV) pueden ser incluso peores, porque dilatan la pupila y dejan entrar más radiación dañina.