21/08/2025
» Podía ver el pulso rítmico de la sangre que le corría por las venas bajo aquella membrana pálida y clara… Aunque no debería concentrarme en eso. [...]
Yo era un vampiro, y ella tenía la sangre más dulce que había olido en más de ochenta años.
Jamás me había imaginado que pudiera existir un aroma semejante. De haberlo sabido, hacía mucho tiempo que me habría dedicado a buscarlo. Habría escudriñado el planeta entero en busca de ella. Ya me imaginaba el sabor…
La sed me quemaba en la garganta como si la tuviera en llamas. Sentía la boca abrasada y reseca, y el flujo renovado de veneno no lograba disipar lo más mínimo esa sensación. Tenía un n**o en el estómago a causa del hambre que era un reflejo de la sed. Mis músculos se contrajeron para saltar. [...] Su mirada se cruzó con la mía, y me vi reflejado en el espejo de sus ojos. [...]
Ella no facilitó las cosas. Cuando procesó la expresión de mi rostro, la sangre le volvió a inundar las mejillas y le puso la piel del color más delicioso que había visto jamás. Su olor era un denso manto de niebla en mi cerebro. A duras p***s era capaz de lograr. que mis pensamientos lo atravesaran. Rugían mis instintos, se resistían al control, incoherentes. [...] Destruir las pruebas. Esa era una norma fundamental. [...] Destruir las pruebas. Daños colaterales [...] Ya sabía lo que tenía que pasar ahora. La chica tendría que venir a sentarse a mi lado, y yo tendría que matarla. [...] El rostro del monstruo en mi reflejo se estaba riendo de mí [...] Aquel olor me castigaba, me cerraba la garganta con un dolor seco…
El monstruo se regocijaba en mis pensamientos. «
Sol de medianoche. Capítulo: Primera impresión.
La imagen pertenece a una escena eliminada de Crepúsculo.