18/04/2020
Vi esta imagen y no pude evitar una risa junto con un n**o en la garganta y enseguida una lagrima, recordé lo feliz que era y sinceramente no lo sabía, mi pequeño negocio iba muy bien, en diciembre cerramos con broche de oro y como era costumbre me tomaba un descanso y regresábamos en febrero aproximadamente, pero este año no sé porque llego ese mes y pues yo ni idea con que iba a empezar o sea no tenía nada de creatividad, decidí darme mas tiempo, estaba empezando una rutina más intensa con mis hijos (deporte) entonces dije: tranquila aun hay tiempo, vas a volver como siempre lo has hecho, casi nunca le hago caso a mi voz interior jajajaja pero esta vez era diferente, algo me decía no inicies, todavía no es momento.
Ahora que estamos pasando por esta contingencia llegue a la conclusión que esa voz interior era Dios preparándome para lo que venía, hoy que estoy aquí en mi casa con mis hijos y esposo me doy cuenta que fue lo mejor darme un tiempo de descanso de tanto ir y venir, de crear y de sentirme mujer empoderada, era momento de conectar con los míos, de jugar mas con mis hijos sin abrumarlos todo el tiempo.
Hoy me siento nostálgica, pero con mucha fé de que todo pasa, el sol siempre sale al siguiente día y las tormentas nunca son eternas, mis hermosas clientes las extraño muchísimo, hacer moños me hace muy feliz pero ahora nos toca ser pacientes.