30/06/2026
Conociendo las fases de nuestro cabello ✨️
Fases de crecimiento del cabello: por qué no todo el pelo crece al mismo tiempo 💇♀️🌱
El crecimiento del cabello no ocurre de manera continua e igual en todos los folículos. Cada hebra tiene su propio ciclo de vida, y por eso es completamente normal perder algunos cabellos al día mientras otros siguen creciendo con fuerza. Esta es una de las razones por las que no todo el cabello tiene exactamente el mismo largo, densidad o ritmo de renovación. En peluquería y cuidado capilar, entender las fases de crecimiento del cabello ayuda a diferenciar entre una caída normal, una caída excesiva, un quiebre por daño y un verdadero problema en el cuero cabelludo.
La primera etapa es la fase anágena, conocida como la fase de crecimiento. Aquí el folículo está activo y produciendo cabello nuevo. Es la etapa más larga del ciclo capilar y puede durar varios años, dependiendo de la genética, la salud general, la alimentación, las hormonas y los hábitos de cuidado. Mientras más prolongada sea esta fase, mayor potencial tendrá el cabello para alcanzar longitudes largas. Por eso hay personas a las que el cabello les crece hasta la cintura con facilidad, mientras que otras sienten que su melena se queda siempre en el mismo punto.
💡 Tip de experto: cuando una clienta dice “mi cabello no crece”, muchas veces el problema no está en la raíz, sino en las puntas. Si el cabello se parte por calor, químicos o falta de hidratación, el crecimiento existe, pero no se conserva.
Después viene la fase catágena, una etapa de transición. En este momento, el folículo empieza a reducir su actividad y el cabello deja de crecer como antes. Es una fase corta, pero muy importante, porque prepara al folículo para entrar en reposo. No significa enfermedad ni daño; es parte natural del ciclo. El cabello que entra en catágena ya no está en su momento máximo de crecimiento, pero todavía permanece sujeto al cuero cabelludo.
Luego aparece la fase telógena, conocida como fase de reposo. Durante esta etapa, el cabello permanece en el folículo sin crecer activamente. Después de un tiempo, esa hebra se desprende y deja espacio para que un nuevo cabello comience a formarse. Esta es la razón por la que ver cabellos en el cepillo, en la almohada o durante el lavado no siempre debe generar alarma. El cuerpo renueva cabello todos los días.
🌿 Tip de experto: una caída moderada puede ser normal, especialmente durante el lavado o desenredado. Lo que debe llamar la atención es una caída repentina, abundante, con zonas claras, picor, dolor, inflamación o pérdida evidente de densidad.
Después del reposo, el folículo puede iniciar nuevamente una etapa de crecimiento. A esto se le puede llamar una nueva fase anágena, donde comienza a formarse una hebra joven. En esta parte del ciclo muchas personas notan “pelitos nuevos” cerca de la frente, la línea del cabello o la coronilla. Esos cabellos cortos no siempre son frizz ni quiebre; a veces son señal de renovación capilar. La diferencia está en observar si tienen punta fina natural y nacen desde el cuero cabelludo, o si son cabellos partidos en medios y puntas.
✨ Tip de experto: para saber si son cabellos nuevos o quiebre, revisa la zona donde aparecen. Si nacen desde la raíz y tienen una punta suave, probablemente son crecimiento nuevo. Si están en diferentes alturas del largo y se sienten ásperos, puede tratarse de rotura.
El ciclo capilar también puede alterarse por distintos factores. El estrés, cambios hormonales, dietas muy restrictivas, falta de hierro, problemas tiroideos, postparto, enfermedades, medicamentos o procesos químicos agresivos pueden provocar que más cabellos entren en fase de reposo al mismo tiempo. Esto puede generar una caída más visible semanas o meses después del factor desencadenante. Por eso, cuando hay caída intensa, no basta con usar una mascarilla o cambiar de shampoo: es importante revisar el contexto completo.
En el salón, este conocimiento permite orientar mejor a la clienta. Un cabello que cae desde la raíz con bulbo no es lo mismo que un cabello que se rompe por decoloración. La caída está relacionada con el folículo; el quiebre está relacionado con la fibra capilar. Ambos problemas pueden hacer que la melena se vea menos densa, pero necesitan soluciones diferentes.
El cabello sano no depende solo de hacer que crezca, sino de respetar todo su ciclo. Cada hebra nace, crece, descansa, cae y vuelve a renovarse. Comprender estas fases ayuda a tener expectativas reales y a cuidar la melena con más inteligencia. La clave está en fortalecer el cuero cabelludo, proteger la fibra y actuar a tiempo cuando la caída deja de ser normal. Un buen cuidado capilar empieza cuando se entiende que el cabello es una estructura viva en la raíz y delicada en el largo. 🌱✨