02/10/2023
💜💛SEÑOR DEL NICHO💜💛
Durante el segundo tercio del siglo XVI, los frailes agustinos encabezados por Fray Agustín de la Coruña, construyeron en Tlapa un convento dedicado precisamente al organizador de su cofradía. San Agustín es uno de los santos mas glorificados por la iglesia católica por su sabiduría; fue obispo de Hipona (África), habiendo mu**to en 430 D.C. su madre fue Santa Mónica.
El 22 de mayo de 1533 desembarcaron en Veracruz los siete primeros agustinos encabezados por Prior Francisco de la Cruz; luego de su arribo empezaron su evangelio, tocándoles a Agustín de la Coruña, Jerónimo González, de San Esteban, Jorge de Ávila y otros llevar la religión a la parte oriental de lo que hoy es el estado de Guerrero.
Agustín de la Coruña se estableció en la población indígena de Chilapa a la que le dio nueva traza. Ocurriendo lo anterior en 1534.
Al año siguiente partieron a la zona Tlapaneca la cual había quedado bajo la denominación de los Tizoc. Los conquistadores españoles se habían adueñado de la región a partir de 1522. Para introducir la religión Fray Agustín de la Coruña una vez construido el magnífico convento hizo traer un Cristo debidamente tallado, su origen era plenamente desconocido; la figura estaba perfectamente realizada no faltándole ningún detalle, del costado derecho parecía compungido por el dolor de los aceros, los clavos de los pies y manos eran lacerantes, de las espinas de la cabeza patente podía observarse como le manaba la sangre que le cubría la frente.
En una gran sala del convento fue colocada la Santa Escuela en donde a los niños se les enseñaba la doctrina, los frailes en su recorrido bautizaban a cientos de indios que luego de haberles hablado de la nueva iglesia se convertían al catolicismo, la cruz y los santos fueron sustituyendo a los antiguos ídolos, los que eran destruidos. Pueblos que no aceptaban la nueva religión tuvo que ser sometido por las fuerzas de las armas, aunque esto solo fue necesario en dos o tres lugares únicamente. A pesar de los ofrecimientos celestiales a la hora de morir, muchos indios se resistieron a aceptar el catolicismo, observando sus antiguas prácticas de idolatría, las cuales eran enseñadas a sus hijos y a sus nietos, para no perder los dioses de sus ante pasados.
Mu***os los evangelizadores y substituidos por otros que continuaron su apostolado, un grupo de indios hostiles cierta noche llegaron al convento de San Agustín, tomaron a Cristo yéndolo a enterrar a un lugar secreto, dentro del caserío de la nueva población de Tlapa. Al día siguiente la gente amaneció con la terrible noticia de la desaparición del cuerpo del Señor, quienes lo habían hurtado no dejaron el menor rastro de su fechoría, muriendo con el tiempo todos ellos sin decirle a nadie en donde habían enterrado esa preciosa talla. Se cuenta que con motivo de la expansión de las instalaciones sacras terrenos que antes servían de caballerizas del convento fueron destinadas para el curato. Cierto día cuando unos obreros estaban haciendo una profunda zanja para la colocación de muros, un pico toco con un objeto allí enterrado.
El obrero llamo al jefe de la cuadrilla para ver de qué se trataba, escarbando un poco más profundo y grande fue su sorpresa al mirar que se trataba de una figura religiosa, la cual a pesar de estar descubierta se conservaba en buen estado, como si apenas la hubieran sepultado. El alarife de la obra dio aviso a las autoridades eclesiásticas, las cuales presurosas llegaron al lugar del hallazgo. Un viejo sacerdote dijo que ese Cristo no era otro el que hacía unos doscientos años había sido robado por manos anónimas de su altar.
También fueron descubiertos una serie de tuneles los cuales estaban tapados por gruesa cantera; esos tuneles llevaban a diferentes lugares del propio convento y fuera de la población. El cristo fue sacado con cuidado, colocandolo en un nicho que expertos carpinteros le fabricaron. Como la figura no habia sufrido ningún deterioro no fue necesario retocarla, desde entonces han pasado mas de 200 años.
A esa figura muy venerada en esta ciudad y la región de la montaña se le conoce como Señor del Nicho; haciendo suntuosa festividad el 23 de octubre de cada año, aunque esa es la fecha mayor, pues es todo un mes de funciones religiosas las que se efectuan en su honor.
Antiguamente se le llamó el Señor del Santo Entierro, por las condiciones en que se localizó.
Somos una marca de indumentaria y accesorios artesanales.