13/06/2026
La historia de la Selección Mexicana también puede contarse a través de sus playeras.
Si pones lado a lado los uniformes de 1994 y 2026, no solo estás viendo dos camisetas separadas por 32 años, estás viendo cómo cambió la forma en que México decidió representarse ante el mundo.
La de 1994 fue fabricada por Umbro y acompañó a una generación que regresó a los Mundiales después de la suspensión de México en Italia 90. Era una camiseta sencilla, con patrones geométricos muy propios de los años noventa.
Pero todo cambió unos años después.
En 1995 llegó una marca mexicana llamada ABA Sport y comenzó una de las etapas más recordadas por los aficionados. Primero aparecieron diseños más atrevidos, pero en Francia 1998 ocurrió algo que nadie esperaba: México saltó al campo con una playera inspirada en la Piedra del Sol, mejor conocida como el Calendario Azteca.
Aquella camiseta se volvió un ícono. Fue diseñada por los mexicanos Ricardo Guzmán e Ignacio Villarreal y, décadas después, sigue apareciendo en listas de las mejores playeras de fútbol de todos los tiempos.
Después vinieron años de cambios constantes.
Garcis vistió a México en 1999. Atlética lo hizo entre 2000 y 2002. Nike tomó el relevo para el Mundial de Alemania 2006. Y desde 2007 Adidas volvió para quedarse.
Con Adidas llegaron diseños inspirados en guerreros águila, serpientes emplumadas, lucha libre, arte prehispánico y distintos elementos de la identidad mexicana. Cada generación tuvo su propia interpretación de lo que significa representar al país.
Y entonces llegó 2026.
Por primera vez en décadas, México volvió a mirar directamente hacia aquella legendaria camiseta de 1998. El uniforme mundialista retomó referencias al arte mexica y a la Piedra del Sol, como un guiño a una de las playeras más queridas de la historia del Tri.
Entre la camiseta de Estados Unidos 94 y la de México 2026 pasaron más de 30 años, seis proveedores distintos y decenas de diseños.
¿Cuál ha sido tu playera favorita?