29/04/2024
EL DILEMA DEL TRANVÍA.
El dilema del tranvía es un experimento mental en ética, ideado por Philippa Foot y analizado extensamente por Judith Jarvis Thomson y, más recientemente, Peter Unger. Problemas similares han sido tradicionalmente tratados en derecho penal y, algunas veces, regulados en los códigos penales, también en derecho civil. Un ejemplo clásico de esos problemas es conocido como la tabla de Carnéades, elaborado por Carnéades para atacar la inconsistencia de las teorías morales estoicas.
Un tranvía corre fuera de control por una vía. En su camino se hallan cinco personas atadas a la vía por un filósofo malvado. Afortunadamente, es posible accionar un botón que encaminará al tranvía por una vía diferente, por desgracia, hay otra persona atada a ésta. ¿Debería pulsarse el botón?
En el problema moral anterior nos cuestionan la diferencia entre causar un mal y dejar que ocurra. Si decidimos pulsar el botón como el 90% personas lo hizo según un estudio de Harvard, acudiríamos a la opción de causar un mal con el argumento de salvar cinco vidas a diferencia de solo una; mientras que si tomamos la decisión de no oprimir el botón, acudiríamos a la opción de dejar que un mal ocurra. Este problema es utilizado para evaluar la moral del individuo.
El neurocientífico Joshua Greene dice que al oprimir el botón se activan las zonas del cerebro que están relacionadas con las emociones, mientras que si no se oprime el botón intervienen la zona del cerebro relacionadas al razonamiento.
Científicos han usado este problema para analizar el comportamiento del cerebro, y para evaluar la moral, los casos en los que el razonamiento o los sentimientos intervienen a la hora de tomar decisiones y qué tan bueno es permitir que estos intervengan.