28/06/2026
LA PATRIA NO SE NEGOCIA: EL TERRITORIO PERDIDO POR TRAICION, INFAMIA Y DINERO.
Leguía se lleva la corona como vende patria.
La historia nos da lecciones que no se deben olvidar, ni pasar por alto, para no volverlas a repetir. El Perú durante la época del Incanato y del Virreinato abarcaba un territorio 5 veces más grande que el actual, poseyendo grandes partes de países vecinos (Colombia, Brasil, Chile, Argentina y Paraguay) e incluso países enteros (Ecuador y Bolivia).
Desde nuestra independencia en 1821 hasta la actualidad hemos perdido más del 50% de nuestro espacio geográfico por diversas razones contrarias a los intereses de nuestra Patria (por guerra o por via diplomática):
En 1851 – con el Presidente José Rufino Echenique: Firma del Convenio Fluvial Perú-Brasil: Se entregan 56,507 km².
En 1867 – con el Presidente Mariano Ignacio Prado: Por inacción, Perú pierde 222,703 km² en el Tratado Muñoz-Neto (Brasil-Bolivia).
En 1883 - con el Presidente Miguel Iglesias: Firma del Tratado de Ancón: Perdimos la Guerra del Pacifico, se cede de forma permanente Tarapaca, perdiendo 42, 000 Km2. Tacna y Arica quedan cautivas.
En 1909 – con el Presidente Augusto B. Leguía: Firma del Tratado Velarde–Río Branco (Brasil): Se entregan 169,977 km²; y,
Firma del Tratado Polo–Bustamante (Bolivia): Se ceden 91,726 km².
En 1922-1928 – de nuevo con el Presidente Augusto B. Leguía (segunda presidencia): Firma del Tratado Salomón–Lozano (Colombia): Se ceden 122,912 km², incluyendo el estratégico Trapecio Amazónico.
En 1929 - con el Presidente Augusto B. Leguía (segunda presidencia): Firma del Tratado de Lima: Tacna regresa al Perú. Se pierde Arica, entregando 20, 000 km2.
En 1942 – con el Presidente Manuel Prado Ugarteche: Firma del Protocolo de Río de Janeiro con Ecuador: Se entregan 110,794 km², ¡a pesar de haber ganado la guerra!
En 1998 – con el Presidente Alberto Fujimori: Acuerdo con Ecuador tras el conflicto del Cenepa: Se entrega simbólicamente 1 km² de Tiwinza para “honrar” a los caídos ecuatorianos
Como se puede apreciar, en estos 200 años de República, la historia del Perú no se ha medido en victorias, se ha medido -de forma lamentable- en lo que perdimos por derrotas y sobre todo en lo que dejamos escapar por la vía diplomática: Más de la mitad de nuestro territorio se fue entre firmas, omisiones y decisiones políticas contrarias a nuestra soberanía nacional y a nuestra integridad territorial.
Esto nos deja una lección vital, no para vivir anclados en el pasado o lamentandonos de el, sino para recordar que un país que no defiende con firmeza su soberanía producto de traiciones, negligencias, derrotas o intereses particulares, está destinado a desaparecer o ser sometido a manos de otro.
"Pueblo que no conoce su historia, esta condenado a repetirla".
iLA PATRIA NO SE NEGOCIA, SE DEFIENDE!
Por:
José REYNALDO LOPEZ Viera
Analista de Geopolítica
Especialista en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales