05/11/2022
en 1970, en una sencilla ceremonia, el vicepresidente de la compañía norteamericana Lockheed Martin entregó oficialmente las dos primeras aeronaves L-100-20 Hércules para la Fuerza Aérea del Perú (FAP).
El hecho marcó un hito en la aviación de transporte militar en el Perú. Las aeronaves eran nuevas y habían costado 11 millones de dólares, incluidos los repuestos y partes para dos años de operación.
Llegaron en un contexto muy particular, pues pocos meses antes, el 31 de mayo de ese año, el Perú había sufrido la catástrofe nacional más grande de su historia: el terremoto de Áncash, donde perdieron la vida 75,000 personas y 380,000 resultaron heridas, con pueblos y ciudades devastadas.
Por esta emergencia, la FAP hizo el puente aéreo más largo de su historia con sus obsoletos medios disponibles, con lo que quedó demostrada la importancia de contar con medios aéreos adecuados para mitigar los efectos de los fenómenos de la naturaleza, que son recurrentes en nuestro país.
El Hércules también ha contribuido con la buena imagen del Perú en el ámbito internacional, cuando en múltiples oportunidades llevó ayuda a los países que sufrieron desastres naturales, trasladó a las fuerzas de paz de las Naciones Unidas y las 27 operaciones que ha desarrollado con éxito, hasta la fecha, en la Antártida.
La capacidad de estos aviones, con sus 20 toneladas de carga útil, así como el volumen de sus bodegas, prácticamente cuadruplicaban la capacidad de las anteriores aeronaves, además de la velocidad.
Esta capacidad ha permitido atender con eficiencia las necesidades del país, tanto para la defensa nacional en dos conflictos externos, como en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, además de atender las necesidades de la reconstrucción del norte del país luego del terremoto de 1970.
A ello se suman múltiples puentes aéreos por inundaciones y catástrofes naturales, así como contribuir al desarrollo económico y social del país.
Luego de más de medio siglo de trabajo ininterrumpido de estas aeronaves, podemos estar orgullosos y seguros de que esta ha sido una de las mejores inversiones que históricamente ha tenido el país.
En la actualidad, la Fuerza Aérea del Perú continúa operando con dos de estas potentes aeronaves modernizadas y dos aeronaves Hércules KC-130H adquiridas a España.
Texto: coronel FAP (r) Rolando Cárdenas Brou