30/05/2024
1. Desayunar no es malo, pero ayunar y/o saltarse el desayuno tampoco lo es. Debemos borrar de nuestra mente la idea que “el desayuno es la comida más importante del día para tener energía”. Consideremos que nuestros antepasados pasaban horas sin comer y se iban a cazar y sobrevivieron. Recuerda: saltarse, el desayuno no es perjudicial para la salud.
2. En nuestra cultura es habitual escuchar que para que el metabolismo no se ralentice ni el cuerpo utilice las proteínas del músculo para obtener energía, se debería comer cada 2 horas, pero todo esto es un mito, nuestro cuerpo está creado para que hasta pasadas las 24-36 horas de ayuno no se empieza a producir la degradación de la proteína. Recuerda: el ayuno no conlleva una degradación muscular.
3. Solemos pensar que al estar en constante alimentación (cada 2 o 3 horas) vamos a eliminar la posibilidad de tener atracones; la realidad es que al encontrarte en ayuno ingieres una mejor cantidad de comida y por ende menos calorías, ya que se acorta la ventana horaria en la que puedes comer. Ej.: si haces 6 comidas de 300 calorías cada una, al final de día acabarás con mucha hambre, puesto que apenas puedes comer alimentos energéticos, pero si haces 2 comidas completas de 900 calorías cada una, al final del día estarás completamente saciado. En resumen, el Ayuno Intermitente no nos hace ingerir más comida ni calorías.
4. Solo pasaré con hambre todo el día. Creemos que al saltarnos comida nuestro cuerpo sentirá que muere de hambre, pues estamos acostumbrados a desayunar todos los días por la mañana y luego periódicamente canda 4 o 5 horas. Debes tomar en cuenta que no vas a pasar de un día para otro a ayunar por periodos largos, el cambio debe ser progresivo para permitir al cuerpo adaptarse.