22/10/2025
:: Ayer, después de 99 años y medio, nos dejó la nonna. Alda, toscana de la montaña del mármol, nieta de anarquista -su abuelo llamó a su hija Imola, nombre de la ciudad donde se fundó al Partido Anárquico Italiano. Hija de Eliseo, escultor de Seravezza, pacifista y desertor del horror, escapó de la segunda guerra con su familia en el último buque antes del bombardeo del Orazio -lleno de pasajeros- y de la piazza de su pueblo por los ingleses. Cruzaron el mar rumbo al Perú, sin ubicarlo en el mapa per fare l’America, en el Atlántico tiraron por la borda el uniforme negro de los niños, en el colegio fascista de su Italia.
Alda, inmigrante que vivió entre las blancas estatuas del taller de su padre, en el centro de Lima, tejiendo sus propias medias en invierno.
Alda bella, esposa de hacendado ganadero en Garagay, tuvo 4 hijas y amó a sus vacas lecheras, veraneó en Ancón, manejó un Camaro y enviudó joven.
La fe fue su refugio en una vida sin patria, en un mundo de ópera y de fútbol -devota de la Juve- de la RAI, de los libros, de las flores, de los canarios amarillos, de la música y de sus nietos.
Aldita, me dejas la fortaleza de una inmigrante fuerte, la generosidad de quien sigue su fe, la rebeldía de quienes arman su propio honesto camino.
Nos harás una falta que todavía no entendemos. Y como dijo el sacerdote ahora, ya estás en tu patria que es el cielo.
In memoriam
Mi nonna 🖤❤️
Alda Buselli Tessa Vda. de Suito
(1926 - 2025)