24/05/2026
Hay algo que no se ve en una prenda terminada pero se siente cuando la usas.
Son las manos que la hicieron posible.
En GLD Knitwear Global, entre el tejido y la prenda final, hay un eslabón que ninguna máquina puede reemplazar: las mujeres que hacen el acabado, el platillado, el crochet y el bordado a mano, pieza por pieza, con una precisión que se aprende en años, no en manuales.
No son un complemento de nuestra producción, son el corazón de lo que hacemos.
El 68% de la fuerza laboral del sector textil peruano son mujeres. En el tejido, ese número es aún mayor. Lo sabemos porque lo vivimos adentro de nuestra planta todos los días.
Cuando una marca elige trabajar con GLD, no solo elige calidad técnica y fibras de los Andes.
Elige respaldar un modelo de producción donde cada mujer tiene nombre, tiene oficio y tiene valor.
Cada punto, una historia.
Cada prenda, una mujer.