21/04/2014
Capítulo 35.
Quedé atónita al ver aquello delante de mis ojos, las lágrimas amenazaban con salir pero quería ser fuerte, aunque fuera imposible no llorar. Sentía que toda la confianza a hacia Troy se había esfumado de la nada, sentí como si me estuviera abandonando todo el amor.
De mi bolsillo saqué mi celular y puse la cámara para luego capturar una foto de aquello. Debería tener pruebas para mi amiga y para cuando hablase con el.
Salí corriendo de allí directamente a mi casa, entre, limpie una lagrima y me senté en el sofá. Agarre el teléfono y marqué Alison.
-¿Hola? –dijo Alison.
-Alison, estoy destrozada no sabes lo que acaba de pasarme, necesito hablar ya mismo. Siento morir.
-¿Qué paso? –hablo exaltada. Era algo para hablarlo frente a frente- Ahora voy a tu casa aguarda que voy.
Cortó de inmediato y fui a la cocina por agua. A los minutos después tocan el timbre y era mi mejor amiga. Pasó y nos sentamos. Tenía y no ganas de hablar. Mi corazón se había hecho pedazos y me sentía terrible.
-Explícame bien que sucedió- pidió.
-Bien, lo que quería decirte es que salí a caminar, estaba todo tranquilo hasta que veo a la plástica de Melanie en la plaza…-expliqué y me interrumpió.
-¡¿Acaso esa maldita te hizo algo?! Juro que la mato.
-No, déjame explicar bien todo. Bueno estaba ella sentada en la banca y quize acercarme para entablar una conversación con ella, aunque me caiga realmente bien pero lo que paso es que veo a un chico acercarse a ella y adivina quien era.
-¿Quién? ¿Louis? –frunció el ceño.
-No, era Troy, mi novio… o ex. Se dieron un beso.
Ella abrió la boca de a poco, parecía no creerme lo que había dicho. Sonrió como diciendo “no te lo creo” y miro el suelo.
-¡Estás mintiéndome! Dime la verdad Natalie. Troy no podía ser.
-¡Lo digo enserio! Tengo pruebas.
Agarré mi celular móvil, fui a la galería de fotos y le mostré la foto que capture de ellos dos juntos en la plaza. Ella miro atónita la pantalla para luego decir:
-¡¿ENSERIO?! Por dios Natalie, yo nunca lo vi a el una persona así, pensé que sería un chico de verdad pero veo que no, lo siento muchísimo.
-¿Ves que no mentía? Es un estúpido id**ta.
-Necesitas hablar con él de inmediato y preguntarle que fue todo, tienes pruebas.
-Tienes razón, no puedo quedarme callada y seguir así como si nada hubiera pasado.
[…]
Alison se fue de mi casa y pasó un rato. Decidí mandarle un mensaje a Troy para que venga a mi casa y así me expliqué todo.
“Troy ¿puedes venir a mi casa? Necesito hablar sobre algo” –envíe.
“Claro amor ¿Sucedió algo importante? Estoy en camino. Te amo” –recibí un minuto después de su parte.
Minutos después suena el timbre, atiendo y era el. Lo hice pasar y se sentó conmigo en el sofá.
-¿Cómo andas, preciosa? –preguntó y besó mi mejilla pero me alejé.
-¿Se puede saber porque supuestamente no nos podíamos ver hoy?
-Es que… debería ir a la casa de mi mamá, eso –hablo nervioso, se le notaba. Agarré mi móvil.
-¿Estas seguro?
-Claro, porque no estarlo.
Busqué la imagen en mi celular y se la enseñé.
-Esto no dice lo mismo –dije con los ojos llenos de lágrimas, no podía quebrar ahora, no debía.
-Emh, amor déjame explicarlo –trató de escapar de esto, pero ya no podría yo había presenciado todo y sabía absolutamente lo sucedido.
-¿Explicar qué ma***to? –pregunté enojada y me paré.
-Es sólo una amiga, vamos cariño no te enfades, no tengo nada con ella –se paró también.
-¿Una amiga? ¡Qué rayos! Yo vi como te besabas con ella im***il. Eres un ma***to la verdad no se porque me entregue a ti id**ta. Ahora vete de mi casa por favor, no tienes que explicar nada, me rompiste el corazón y no te lo voy a perdonar. Seguramente también te acostaste con ella como lo hiciste conmigo ¡Vete! –grité enfadada, estaba roja y mis ojos igual por las lágrimas acumuladas.
-Amor, por favor no, yo te amo –me dijo Troy, sus ojos estaban llenos de lágrimas y sentía inmensas ganas de llorar se lo notaba en el rostro, pero algo así no se lo perdonaría, no podía engañarme con una zorra maldita como Melanie y después pedirme que no lo deje.
-¡Sal de aquí! –lo empuje hacia afuera de mi casa- Y olvídate de que sigamos siendo novios –dije para luego cerrarle la puerta en la cara.
Pasaron las horas y ya era de noche, fui a acostarme luego de cenar, me acosté y empecé a llorar, no se si podría seguir creyendo en el amor después de esto. Era muy difícil para mi.
[…]
Desperté al otro día con los ojos hinchados. Para mi suerte hoy habría trabajo. Hice mi rutina diaria y partí para la empresa.
Saludé a todos y luego el jefe me pidió que lleve unos papeles hacía la sala del segundo piso. Subí con una tremenda flojera y deje los papeles en la sala. Al darme vuelta para mi sorpresa me encuentro a Louis cual me acurruca contra la pared.
-Louis, por favor no estoy de humor… -dije tratando de zafarme de su agarre pero me fue imposible.
-¿Qué paso que estás así linda? Bien, quería hablar contigo. –dijo sin soltarme.
-¿Qué quieres?
-Te quería pedir perdón por todo lo que te hice cuando éramos chicos ¿Me podrías perdonar? Estoy muy arrepentido.
¿Qué? Esto era imposible, pareciera que estuviera soñando, pero no. Quede totalmente sorprendida y mis ojos se abrieron como plato. Louis soltó una risa.
-Mentira, Natalie. ¿Te la haz creído cierto? Lo único que quería decirte es que Chris te esta llamando, baja de inmediato. –me soltó y salió por la puerta. El corazón casi se me salió del pecho al escuchar sus disculpas, pero era una broma, claramente una mala broma, era algo demasiado bueno como para ser cierto.