28/07/2023
Carretas y carreteros
De lento trajinar por los caminos de la Patria, la carreta es reliquia que atesora nuestra Historia. Casa rodante. cuando había que llevar a la familia Ambulancia, para conducir enfermos. Y cuando había que transportar riquezas, allá marchaba la carreta con su carga de valores. Con su monótono lamento. llego y partió, de centros poblados, puertos y estaciones ferroviarias. La Paloma, hubo de conocerla cuando el camino corría por la «>.
La estación del ferrocarril, la recibió en sus primeros tiempos. En la ciudad, hubieron sitios conocidos por Plazas de Carretas. Uno, al cual nos hemos referido, fue en la Plaza de los Pinos. Otro, quizá más lejano en el tiempo, fue donde hoy está la Escuela Artigas. Por allí existieron dos grandes herrerías. La de Arzarello donde está la Salus y la de Anchol en donde están las oficinas de Texaco. Las carretas eran con toldo. pero también habían descubiertas. Eran como grandes cajas de base rectangular Las dos ruedas, que en principio eran totalmente de madera. fueron enllantadas de metal. Cada una, contaba con unos doce rayos de madera, que se unían en la maza. En éstas, se introducia la punta de un hierrro engrasado, llamado eje. Por debajo de la base, se extendia un palo largo, al cual llamaban «pertiga». En el extremo saliente del mismo y formando una «T», un palo conocido por el «yugo». A éste, se unía la yunta pertiguera, que era la más sacrificada.
El carretero, marchaba en su caballo seguido de un perro. que era auxiliar de servicio. En su diestra, llevaba una vara de unos cuantos metros, que tenia un clavo en la punta. Era la picana, con la cual azuzaba a la boyada. En la parte trasera y colgando, la carreta tenía un madero que llamaban «guri». Servía de punto de apoyo. cuando se desarrollaban las tareas de carga o descarga. Cuando habían avanzado un largo trecho, el carretero se detenía junto a un curso de agua. Hacia un fogoncito, calentaba agua y tomaba mate. Luego preparaba un guiso, o asaba un trozo de carne, que bien podria ser «